Preguntas generales

Preguntas frecuentes sobre terapia

Dudas que aparecen a menudo antes de dar el paso. Si lo que necesitas saber no está aquí, escríbeme directamente.

¿Qué ocurre en la primera sesión?
La primera sesión no tiene un formato fijo, pero sí un objetivo claro: entender qué te trae. No es un interrogatorio ni una evaluación al uso. Es una conversación en la que exploramos tu situación, tu historia reciente, qué has probado hasta ahora y qué necesitas. Al final de la sesión comparto mis primeras impresiones y, si tiene sentido seguir, hablamos de cómo podría ser el proceso. No hay compromiso de continuidad: la primera sesión es una valoración mutua.
¿Cuánto dura un proceso terapéutico?
Depende del motivo de consulta, del momento vital y de la profundidad del trabajo. Hay procesos breves —de tres a seis meses— centrados en una dificultad concreta o un momento puntual. Y hay procesos más largos cuando se trabaja en profundidad con historia, trauma o patrones relacionales arraigados. No hay una respuesta estándar porque cada proceso es diferente. En la primera sesión hablamos siempre de expectativas realistas.
¿Es normal sentirse peor al principio de la terapia?
Sí, y vale la pena explicarlo bien. Cuando empezamos a mirar lo que llevaba tiempo guardado, es habitual que haya un momento de mayor incomodidad o activación. No porque la terapia esté fallando, sino porque estamos poniendo la luz sobre algo que estaba quieto. Eso no significa aguantar malestar sin más: parte de mi trabajo es que ese proceso sea sostenible, cuidando el ritmo y la seguridad emocional en cada paso.
¿Qué diferencia hay entre psicólogo y psiquiatra?
El psiquiatra es médico especialista en salud mental: puede diagnosticar y prescribir medicación. El psicólogo trabaja con la psicoterapia como herramienta principal y no puede recetar. En muchos casos ambas figuras se complementan: la medicación puede ayudar a estabilizar síntomas mientras la psicoterapia trabaja las raíces de lo que ocurre. No son excluyentes, y a veces tiene sentido trabajar en paralelo con los dos.
¿Puedo ir al psicólogo si ya estoy tomando medicación?
Sí, absolutamente. La medicación y la psicoterapia no se excluyen —en muchos casos se complementan. Si estás tomando medicación, lo tenemos en cuenta desde el principio. No tomo decisiones sobre tu medicación —eso corresponde al psiquiatra o al médico que la pauta— pero sí coordinamos el enfoque para que el proceso sea coherente.
¿Cómo sé si la terapia me está sirviendo?
Es una pregunta que merece hacerse, y que vale la pena compartir en sesión. Los cambios en terapia no siempre son rápidos ni lineales, pero sí son observables con el tiempo: empiezas a entender mejor por qué reaccionas como reaccionas, algo cambia en cómo te vinculas, en lo que te permites o en cómo gestionas el malestar. Revisamos periódicamente cómo va el proceso. Si en algún momento sientes que algo no encaja, lo hablamos directamente.
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Si algo no está aquí, escríbeme

No necesitas tener todo claro antes de contactar. Con unas pocas líneas sobre lo que te trae es suficiente para empezar.