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Terapia infantil

Trabajo con niños desde el juego, el cuerpo y la creatividad —el lenguaje que más les pertenece. El proceso incluye siempre a la familia como parte fundamental del acompañamiento.

Para niños y familias

Los niños hablan a través del juego

En la infancia —especialmente en los primeros años—, el lenguaje verbal todavía no es la vía principal de comunicación emocional. Los niños nos dicen lo que les pasa a través de cómo juegan, cómo dibujan, cómo se mueven y cómo reaccionan. Trabajo desde esa puerta.

El enfoque se adapta siempre a la edad y al momento de desarrollo: con los más pequeños, el juego simbólico y la expresión plástica son el canal principal; con niños mayores (a partir de los 9-10 años), la palabra tiene ya más peso y las técnicas se ajustan en consecuencia.

La familia es parte activa del proceso. Trabajo conjuntamente con madres, padres y, cuando procede, también con el entorno escolar o con el pediatra, para que los cambios que se generan en consulta tengan continuidad en el día a día.

Qué trabajamos en consulta

Señales por las que los padres suelen buscar ayuda

No es necesario que los síntomas sean graves o persistentes. A veces es suficiente con notar que algo ha cambiado o que no termina de encajar.

Ansiedad y miedos

Miedo a la oscuridad, a separarse, a ir al colegio, a enfermar. Miedos desproporcionados para la edad.

Problemas de conducta

Rabietas intensas, agresividad, desobediencia persistente, dificultad para aceptar límites.

Dificultades en el colegio

Bajo rendimiento, problemas de concentración, negativa a ir al colegio, conflictos con compañeros.

Cambios emocionales bruscos

Tristeza, apatía, pérdida de interés en actividades que antes gustaban, cambios de humor sin causa aparente.

Trauma y experiencias difíciles

Accidentes, enfermedades, pérdidas, cambios familiares importantes o situaciones de abuso.

Separación y reorganización familiar

Divorcios, cambios de hogar, nuevas estructuras familiares. Ayuda a que el niño lo integre con seguridad.

Somatizaciones

Dolores de tripa, cefaleas, problemas de sueño sin causa médica clara. El cuerpo que habla cuando no hay palabras.

Enuresis y encopresis

Problemas de control de esfínteres más allá de la edad esperada, especialmente cuando aparecen tras un periodo de control adquirido.

Dificultades relacionales

Aislamiento, problemas para hacer amigos, dificultad para entender las normas sociales del grupo.

Duelo infantil

Pérdida de un familiar, de una mascota, de un contexto conocido. Ayuda para que el niño pueda elaborarlo a su manera.

Cómo trabajo con niños

Juego, familia y tiempo

Entrevista inicial con los padres

Comienzo siempre con una sesión sin el niño para entender la historia, las preocupaciones y el contexto familiar. Esta información me ayuda a orientar el trabajo desde el principio.

Sesiones individuales con el niño

Sesiones de 45-50 minutos donde trabajo a través del juego, el dibujo, el cuento y el movimiento. El niño no necesita "hablar de sus problemas": el juego ya lo hace por él.

Trabajo con la familia

Sesiones periódicas con los padres para compartir orientaciones, ajustar el enfoque en casa y asegurar que el proceso tenga continuidad fuera de la consulta.

Coordinación con colegio o pediatra

Cuando tiene sentido clínico, coordino con tutores, orientadores escolares o el pediatra del niño para que el acompañamiento sea coherente en todos los contextos.

Un niño no puede poner en palabras lo que le pasa, pero sí puede mostrarlo en el juego. Mi trabajo es leer ese lenguaje y acompañar a la familia para que también sepa leerlo.
Modalidades

Presencial en Madrid u online

Presencial · Chamberí

La modalidad presencial es la preferible en terapia infantil, especialmente para los más pequeños. La consulta cuenta con materiales y espacio adaptados.

  • Sesiones de 45-50 minutos
  • Calle Covarrubias 22, 1ºD

Online

Posible para niños de más de 7-8 años y en situaciones donde la presencialidad no sea viable.

  • Plataforma cifrada y segura
  • Materiales enviados previamente
Dudas frecuentes

Lo que preguntan los padres antes de empezar

¿Desde qué edad trabajas con niños?
Trabajo con niños a partir de 4 años. Por debajo de esa edad, el acompañamiento suele dirigirse principalmente a los padres. Para adolescentes a partir de 12 años, el encuadre es diferente — tienes más información en la página de terapia para adolescentes.
¿Tiene que saber el niño por qué viene?
No exactamente como lo entendería un adulto. Sí es importante que los padres le digan que va a un sitio donde pueden jugar, hablar de lo que quieran y que la psicóloga es alguien que ayuda a que las cosas vayan mejor. Evitamos decirle que "tiene un problema" o que "está mal".
¿Qué papel tienen los padres en el proceso?
Un papel activo. El trabajo en consulta es necesario pero no suficiente: los cambios se consolidan en casa. Mantengo sesiones periódicas con los padres para orientar el acompañamiento, ajustar pautas y compartir lo que va emergiendo en el proceso.
¿Cuánto dura el proceso terapéutico?
En general, los procesos con niños son más breves que con adultos cuando el problema es reciente. Si se trata de algo más estructural o de larga evolución, el trabajo puede ser más largo. Lo definimos en las primeras sesiones con una estimación realista.
¿Necesito derivación del pediatra?
No es necesario. Puedes contactarme directamente. Si ya hay una evaluación pediátrica o de neuropediatría previa, agradezco que la compartas: esa información enriquece el trabajo.
Próximo paso

Cuéntame qué os preocupa

Escríbeme con lo que estáis observando. A veces con un par de líneas ya podemos ver si tiene sentido iniciar un proceso y cómo orientarlo.