Cuando alguien dice que «no sabe gestionar sus emociones», suele querer decir una de estas cosas: que las emociones le desbordan y reacciona de formas que luego lamenta, o que las emociones están tan bloqueadas que no sabe lo que siente. Los dos extremos —el desbordamiento y el embotamiento— son versiones distintas de la misma dificultad: la de regular.
Qué es (y qué no es)
La regulación emocional no es controlar las emociones. No es reprimirlas, ocultarlas ni razonarlas hasta que desaparezcan. Es la capacidad de estar con lo que se siente —cualquier emoción, también las difíciles— sin que te arrastre. Poder sentir sin perder el acceso a la capacidad de pensar. Que las emociones informen la conducta sin dictarla completamente.
Cómo se aprende
La regulación emocional no es algo con lo que se nace. Se aprende principalmente en la infancia, a través de las relaciones con los cuidadores. Cuando el cuidador responde de forma consistente al malestar del niño, el sistema nervioso aprende a volver a la calma. Cuando esa respuesta no es consistente o no está disponible, la regulación emocional queda más precaria.
Regularse bien no es un logro individual. Es el resultado de haber sido regulado por otros cuando más se necesitaba. Lo que no se recibió en su momento, se puede aprender más tarde.
Señales de dificultad
- Reactividad alta: reacciones intensas ante estímulos relativamente pequeños.
- Dificultad para calmarse: una vez activado, el sistema tarda mucho en volver al estado basal.
- Desconexión emocional: dificultad para identificar lo que se siente, sensación de vacío o de estar en automático.
- Estrategias problemáticas: usar el alcohol, la comida o el trabajo como formas de no sentir.
Lo que se puede hacer
La regulación emocional es una capacidad que se puede desarrollar a cualquier edad. El sistema nervioso tiene plasticidad, y las relaciones terapéuticas pueden ofrecer una experiencia de co-regulación que reactive ese proceso de aprendizaje. No se trata de sentir menos: se trata de poder sentir sin que eso sea una amenaza.